Design Thinking: ¿Qué es y por qué deberías incorporarlo?

Design Thinking, la técnica que traerá innovación para tu negocio.

La innovación no aparece así como así. En busca de atraerla y lograr nuevas soluciones para tus usuarios, hay un actor que tomará un papel fundamental en este proceso, aunque no te lo imagines: ¡Los propios usuarios! El Design Thinking los pone en el centro de la escena como nunca antes. Conocer esta técnica, tan útil como concurrida en los últimos años, traerá grandes réditos para vos y tu negocio. 3, 2, 1 y… ¡A innovar!

 

Un llamado a la innovación

¿Qué es la innovación? Que la pregunta sea complicada de responder no significa que no vayamos a hacer el intento. La referencia es obvia a una frase de Einstein que ya hemos mencionado en otras ocasiones: si buscás resultados distintos, ¡No hagas siempre lo mismo! La innovación es eso “distinto”, aquello inusual o “poco común” que viene a traernos una solución nueva, que no exista antes o que venga a mejorar algo que sí existía.

¿Por qué es necesario innovar? La pregunta podría emparentarse con “¿Por qué habrías de comer siempre la misma comida?” o  “¿Manejarías siempre el mismo auto, incluso si funcionara mal?”. La innovación aparece como respuesta a algún tipo de problema, necesidad o simplemente porque alcanzamos el hartazgo y sentimos que nos falta un golpe de efecto.

Recordá lo siguiente: existen tantas soluciones innovadoras como necesidades de las personas en este mundo…

¡Bienvenido sea el Design Thinking para ayudarnos a encontrarlas!

 

Etapas del Design Thinking

Quienes saben del tema nos enseñan que el Design Thinking consta de las siguientes etapas, siempre con el usuario en el centro de la escena: empatizar, definir, idear, prototipar y probar. Si querés implementar este sistema, vas a tener que conocer cada una de ellas:

Empatizar

Empatizar con los usuarios es algo muchísimo más profundo que conocer sus datos o estadísticas (algo que igualmente vas a tener que seguir haciendo). Preparate para ponerte en sus zapatos como nunca antes. Llegó el momento de entender otro tipo de situaciones, más relacionadas con su vida y sus problemáticas. La pregunta a responder será la siguiente: ¿Cómo se sienten ellos frente al producto/servicio que les estás ofreciendo? Acciones como encuestas o focus groups te van a resultar de muchísima utilidad.

Definir

La información recabada en esta primera etapa recién tomará valor real cuando la analices y saques conclusiones sobre ella. Este segundo estadío consiste en filtrar este conjunto de datos para quedarte únicamente con los que sean de tu interés ¿Cuáles son las problemáticas o necesidades en las que podés actuar y hacer algo al respecto? Esta va a ser tu gran preocupación en esta etapa, la cual termina con una serie de tendencias o conclusiones que te marcarán un rumbo a seguir.

Idear

El problema está planteado. El próximo paso será ponerlo sobre la mesa y dejar que la imaginación haga lo suyo ¿Cómo estimular una creatividad tantas veces definida como “caprichosa”? Hay varias formas de promoverla dentro de un startup (¡Conocelas en esta nota!). El brainstorming es una de ellas, en la que varios miembros de tu equipo pueden -y deben- participar. La innovación no es tarea de una sola persona. Recordá lo siguiente: ¡Sólo un startup creativo será capaz de cambiar el mundo!

Prototipar

Luego de haber hallado LA SOLUCIÓN, llegó el momento de llevarla a la teoría (todavía no a la práctica). Sus resultados nos van a dar una primera noción de cuán viable es esa idea que resultó triunfadora. Los prototipos son modelos que, sea en formato físico o digital, nos van a ayudar a hacer tangible esa idea. No te imagines nada muy costoso: se pueden hacer prototipos de cartón y plastilina (también en softwares especializados e impresoras 3D, obvio). La prototipación te va a dar un primer acercamiento a la posible respuesta de tu idea llevada la práctica.

Probar

¿Estás preparado para “salir a la cancha”? Porque esta última etapa va a consistir en llevar estos prototipos a la práctica. No te asustes si los primeros resultados no son los mejores: ¡El Design Thinking es prueba y error! Cuánto más te equivoques, más vas a estar “machacando” esta idea. Aunque empieces en el punto A y termines en el punto Z, lo importante es llegar a la mejor solución para tus usuarios. Adiviná: ¿Cómo te vas a dar cuenta que vas por el camino correcto? Habrá que prestarle atención al feedback de los propios usuarios.

 

Existiendo el Design Thinking, no podés darte el lujo de que tus ventas decaigan y no saber por qué…

 

¡La innovación puede estar más cerca de lo que vos pensás!

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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