Combatir el miedo al fracaso: ¡No hay motivos para detenerte!

El camino hacia el éxito del freelancer o del emprendedor no es precisamente un camino de rosas ¿O acaso creés que Steve Jobs o Elon Musk la tuvieron fácil? Mismo Jobs siempre se encargó de reivindicar una palabra: ¡Perseverancia! Planificar a largo plazo y entender el fracaso como sinónimo de aprendizaje, parte del antídoto para superar estos temores. Seguí estos tips y… ¡Nunca dejes de intentarlo!

 

¿Fracaso?¿Qué es eso?

Muchos sostienen que el fracaso en realidad no existe. Otros consideran que lo que no existe es no fracasar. Los emprendedores de mayor trayectoria coinciden en algo: errar (llámese “fracaso” o como sea), además de ser humano, ¡Es parte del camino! Bienvenido sea Steve Jobs con una de sus frases más emblemáticas: “La mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los que fracasaron es la perseverancia”. Y lo dice Steve Jobs, una persona cuya capacidad para innovar está fuera de discusión.

El miedo al fracaso es tan común como verte una y mil veces al borde del abismo. No existe un camino de rosas o una alfombra roja que nos conducirá hacia el éxito. Así y todo, hay formas y formas de afrontar estos temores…

 

Nadie es perfecto

El primer paso será entender la imperfección como “lo natural” y la perfección como una utopía. Recordá… ¡Nadie ni nada es perfecto! Dándole una vuelta de rosca al concepto, uno puede entender la perfección como una búsqueda obligatoria, pero a su vez eterna. Por ejemplo: Netflix o Spotify, dos apps que todo el mundo usa y que uno puede considerar “exitosas”, viven presentando nuevas actualizaciones para “perfeccionar” -valga el término- su servicio ¿Si fueran perfectas, por qué habrían de cambiar?

Al fin y cabo, los emprendedores son personas, y los emprendimientos siguen siendo creaciones de personas. Antes de alcanzar tu propio “éxito”, preparate para tropezar, tropezar y volver a tropezar. Buscar la perfección no implica desconocer que la imperfección es parte de nosotros.

 

Fijá metas realistas

Para crecer, primero hay que aspirar alto. Pero ojo… ¡No te confundas! ¿Aspirar alto significa tener objetivos ambiciosos y dar pasos agigantados en todo momento? No señor. Lo crucial es fijar objetivos realistas que se ajusten a tus posibilidades. Para crecer, a veces es necesario ir paso a paso, y que el crecimiento sea lento pero sostenido. Otras veces se necesita dar un paso hacia atrás para luego dar dos hacia adelante. “Chocar contra la pared” no siempre es malo, sobre todo si esto te sirve para caer en la realidad.

Lo importante, ante todo, es fijar objetivos. Estos objetivos deben ser “alcanzables” y ajustarse a las posibilidades actuales de tu empresa. Tener objetivos es tener ilusión, un norte para seguir. Si hay un rumbo, y si hay un sueño, no hay motivos para detenerse ante el más mínimo tropiezo.

 

Planificá a largo plazo

No lo podemos negar: ¡Nadie sabe qué sucederá en el futuro! En caso de toparnos con un obstáculo o algún imponderable, es muy factible que este aparezca en nuestro camino sin previo aviso. Lejos de quedar supeditados al azar, lo que sí podés hacer es, de alguna forma, estar mejor preparado para estos momentos de tormenta -los cuales no faltarán- ¿El antídoto? Planificar, planificar y nunca dejar de planificar.

La planificación estratégica es tan necesaria en un emprendimiento como el aire para respirar. Tener un plan de acción bien armado, con pleno conocimiento de tu mercado, tus competidores, tus clientes y tu propio producto, te traerá la seguridad que muchas veces hace falta. Cada paso que des será más seguro, más confiable y no habrá motivos para tener miedo.

 

¡Nunca dejes de aprender!

Podés tropezar, una y mil veces, pero hay algo que no podés dejar de hacer nunca: ¡Aprender! Hay dos formas de asimilar el fracaso: como un fracaso justamente, con toda la frustración que esto conlleva (no negamos que la frustración existe), o con sabiduría, sabiendo que se te presenta una oportunidad única para aprender y seguir adelante con mayor fortaleza ¿Para qué seguimos hablando? Si el DT de fútbol Marcelo Bielsa define este concepto como nadie:

“El éxito relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes. Si bien competimos para ganar, y trabajo de lo que trabajo porque quiero ganar cuando compito, si no distinguiera qué es lo realmente formativo y qué es secundario, me estaría equivocando”

Estate atento a tus resultados, pero siempre entendiendo que no son más que eso: resultados ¿Algo no está saliendo como esperabas? Será momento de recalcular y buscar una mejor alternativa, nada más. Y si en algún momento te desanimás, pensá en aquello que en algún momento te motivó a arrancar con ese gran sueño

¡Nunca te detengas!

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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