¿Qué hacer y qué no a la hora de buscar inversión para tu emprendimiento?

Seguí estas buenas prácticas y encontrá la inversión que tanto necesitás.

Larry Page, cofundador de Google, nos enseñó alguna vez: “No necesitás una empresa de 100 personas para desarrollar una idea”, y no tenemos motivos para no creerle ¡Sabemos que vos y tu emprendimiento pueden cambiar el mundo! Sin embargo, más allá de la confianza en tu equipo, en tu idea y en tu trabajo -siempre necesaria-, también vas a necesitar de otro factor igual de importante: el dinero. Y si no lo tenés dentro de tu emprendimiento, algo que es muy común en empresas jóvenes, lo vas a tener que buscar en la inversión externa.

¡No te asustes! Si tu idea es buena, van a querer invertir en ella. Todo está en saber encontrar al mejor inversor, a esa persona dispuesta a apostar por vos y a ayudarte a potenciar tu negocio. Ahora, ¿Cómo sabés si venís bien o mal en este proceso? ¡Enterate en esta nota!

 

Date a conocer

¿Tenés una buena idea, un buen equipo de trabajo y ya un pequeño tramo recorrido dentro del mercado? ¡Buenísimo! Ahora solo tenés que generar acciones que atraigan inversores interesados ¿Por donde empezar? Te dejamos un par de recomendaciones:

  • Revisá tu lista de contactos. Antes de ir por lo “desconocido”, empezá por lo que ya conocés, y ahí están tus contactos. Siempre trasmití tu idea y tu entusiasmo por conseguir nuevas inversiones. Quizás, ¡La inversión que necesitás está más cerca de lo que vos pensás!
  • Organizá eventos que puedan atraer inversores interesados. No hay mejor forma de que empiecen a conocer tu emprendimiento y, a su vez, de que vos los conozcas a ellos.
  • Recurrí al crowdfunding. Decíamos, si tu idea es buena, alguien va a querer hacer una inversión en ella, solo es cuestión de encontrar a esa persona indicada. Bueno, ¡Esto se puede dar en el plano 2.0! Con plataformas web como Kickstarter o Idea.me, cualquiera puede compartir su idea y “matchear” con alguien dispuesto a apostar por ella.

NUNCA te desanimes. Es muy probable que al principio recibas muchos NO por respuesta. Que te sirvan de feedback para mejorar tu discurso o tu estrategia. Por si te sirve, te dejamos esta nota para que aprendas de esos “malos” momentos y sigas adelante con más fuerza.

 

Mostrá convencimiento en tu idea y demostrá que es “rentable” como inversión

De nada sirve darte a conocer si no lo hacés de la forma correcta, eso está claro. Sabemos que confiás en vos mismo, en tu idea y en tu equipo de trabajo. Por eso, a la hora de iniciar conversaciones con algún inversor interesado, sé hábil en tu discurso y transmití ese entusiasmo que tanto te genera tu proyecto ¡Demostrá por qué tenés que ser vos y no otro!

Pero recordá lo siguiente: nadie hace una inversión únicamente en una “idea”, sino en un negocio que sea “rentable”. Este va a ser tu gran desafío: demostrarle al potencial inversor que, en caso de inclinarse por financiar tu emprendimiento, no se equivoca ¿Cómo hacer? Desarrollá un estudio de mercado y un buen plan de negocios.

NUNCA pienses que el dinero va a solventar todos los problemas de tu emprendimiento. Primero tiene que existir una base sólida de ideas, conocimiento del mercado, del cliente y de por qué tu negocio puede prosperar. Después, el dinero va a servir únicamente para que todo esto tome forma. De lo contrario, no hay dinero que valga ¡No te confundas!

 

El que tiene el control sos vos

No te olvides de esto: sos vos el dueño de la idea, la gran cabeza de tu emprendimiento y, por ende, sos vos el que tiene que evaluar y finalmente tomar una decisión. Para que esta decisión sea la correcta, lo mejor es no apurarse: investigá todo sobre ese inversor al que querés contactar, buscá antecedentes y en lo posible hablá con otros emprendedores que lo conozcan.

Ya en tratativas, NUNCA seas cerrado o “aísles” al potencial inversor de tu proyecto. Es más, ¡Hacelo sentirse parte! Estar presente y ser transparente con él es casi tan importante como el proyecto mismo: mantenete en contacto, invitalo a reuniones y siempre actualizalo con las últimas novedades de la empresa. Vas a ver que, si le gustó el proyecto y además le das tu confianza, vas a llegar a un final feliz.

 

Lo dijimos siempre: ser emprendedor es un desafío constante, y no es fácil. Confiá en vos mismo, en tu idea y en tus aspiraciones. Si esta base es sólida y convincente, el dinero no va a ser un problema…

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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