¡Empezá a exportar! Consejos para dar el “gran paso”

Llegó el momento de dar el gran paso: ¡Empezá a exportar!

Arrancaste con tu emprendimiento, tuviste un crecimiento tremendo en los últimos años y ya estás más que consolidado en tu mercado. Además, tu clientela es fiel y se muestra muy contenta con el producto/servicio que le estás ofreciendo ¡Genial! Todo indica que te está “yendo bien”. Ahora, también es normal que no quieras quedarte en esa comodidad, y que sientas que vos y tu negocio pueden dar mucho más. Llegó la hora: ¡Rompé fronteras y empezá a exportar!

Esto implica un mundo de oportunidades, pero también lógicamente muchos miedos. En definitiva, estás saliendo de tu zona de confort ¿Cómo sabés que realmente estás preparado? Tranquilo, estos consejos te van a ser muy útiles…

 

Exportar, un “mundo entero” de oportunidades

¡Tu mercado ya no termina en las fronteras de tu propio país! Así que imaginate todas las ventajas que podés a encontrar: más clientes, más mercados alrededor del mundo, más ingresos y ya no estás expuesto a los altibajos lógicos que puede tener la economía de un solo país. Además, gracias las facilidades comunicacionales y logísticas propias de esta época y la presencia de medios de pago digitales (PayPal es una gran opción para cobrar), todo se vuelve más sencillo. Pero tranquilo, todo esto no se logra de un día para el otro…

 

¿Hay equipo?

La primera lupa tiene que estar puesta en vos mismo, en tu propia empresa: “¿Muchachos, estamos listos para redoblar esfuerzos en trabajo, costos y producción?” Bárbaro, pero con ganas y buena predisposición solamente no alcanza ¿Qué significa esto? La respuesta está en la capacitación. Estudiá, participá de eventos y asesorate con especialistas en comercio exterior. Si podés contratar a alguno para tenerlo de tu lado, aunque sea de forma tercerizada, te puede ser de gran ayuda.

Después, va a ser clave que seas un buen líder: motivá y capacitá a los tuyos. En definitiva, preparalos para todo lo que se viene: nuevos mercados y nuevos desafíos.

 

El primer paso, ¿El más difícil?

Sos vos frente al mundo… En este preciso momento, tenés algo así como 200 posibilidades distintas para comenzar a exportar, así que entendemos que estés perdidísimo. Además, es normal que en esta primera etapa tu capital todavía sea reducido y no puedas lanzarte de una a varios mercados.

Lo ideal va a ser que centres todos tus esfuerzos en un solo mercado, en ese primer país que te va a permitir lanzarte de lleno al mundo de la exportación. El problema pasa a ser el siguiente: ¿Cómo se cual es el mejor país para comenzar a exportar?¿Qué cuestiones tengo que tener en cuenta?

 

Hacé una “mirada hacia el mundo”

A ver, existen libros y libros sobre investigación de mercado. Hay muchísimas cuestiones que podés abarcar, pero te dejamos algunas muy básicas que te van a servir:

  • Basate en el flujo de importación y exportación. Ejemplo: si exporto chocolate, el “A, B, C” va a ser conocer los principales países importadores de chocolate.
  • Otra buena medida son las experiencias de otras empresas que exportan productos/servicios iguales o similares al tuyo ¿A donde exportan, a qué precio y cómo les está yendo?
  • Una muy buena opción, sobre todo para abaratar costos, es priorizar países limítrofes o cercanos al tuyo. Además, no podés dejar de poner en la balanza los acuerdos comerciales que estos países pueden tener con el tuyo, y cuales son sus “barreras” legales para la exportación.

Recomendación: ¡Usá Google Trends! ¿Para qué sirve esta app gratuita de Google? Nada menos que para conocer la repercusión de las palabras clave que se relacionan con tu negocio, es decir, qué tanto esas palabras fueron buscadas en motores de búsqueda y en donde, en un período determinado de tiempo. Esta métrica te va a ser de mucha utilidad si lo que querés es determinar en qué mercado tu negocio tiene mayor “popularidad”.

 

¿Tenés ese primer mercado para arrancar a exportar? Conocelo como la palma de tu mano

¿Ya tenés ese mercado ideal? ¡Buenísimo! Ahora tu misión va a ser conocerlo a fondo, sí, como la palma de tu mano. Estudialo y analizá todo lo que tenga que ver con ese mercado en el que vas a incursionar: su potencial de crecimiento, comportamiento de consumo de potenciales compradores y competidores. Cuanto más minucioso sea tu estudio sobre ese mercado y menos cuestiones “libradas al azar” dejes, más exitoso va a ser ese primer paso. De eso podés estar seguro.

Recomendación: si tenés un ecommerce (comercio online), no te olvides de “internacionalizarlo” en todo sentido. Con este nos referimos a acoplarlo a cuestiones idiomáticas o de dialecto. Por ejemplo: si vendés para toda latinoamérica o mismo para un país latinoamericano en particular (Colombia por ejemplo), acomodá tu sitio a un español más neutro, o agregá la opción “portugués” si además vendés a Brasil. Parece obvio, pero no te olvides de este detalle.

 

Ya sos internacional. Ahora, podés seguir rompiendo fronteras…

Definitivamente te consolidaste en ese mercado y sí, ¡Ya sos internacional! Diste ese primer paso, que muchas veces es el más difícil. Ahora se viene lo mejor: si tus ingresos crecen, tu equipo va a poder crecer, y tu estructura va a estar cada vez más preparada para seguir abriéndote a nuevos mercados. Todo implica un riesgo, pero si vos y tu equipo están preparados para los momentos de turbulencia -que nunca faltan- y, por sobre todas las cosas, tu producto es de calidad, todo indica que la “bola de nieve” se va a hacer cada vez más grande.

Recomendación: aprovechá las nuevas facilidades que AFIP te ofrece a la hora de exportar, ahora mucho más fácil si tenés una PyME. Podés conocer estos beneficios en esta nota.

 

En fin, sabemos que tenés mucho para dar ¡Está en vos animarte a dar ese “gran paso”!

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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