¿Cuáles son los mejores países del mundo para emprender?

Los mejores países y ciudades para emprender

El concepto de startup nation se hizo conocido gracias a un libro de Dan Senor que da a conocer el caso de Israel: ¿Sabías que Tel Aviv, su capital, es también capital para startups y emprendedores? Pero no es Israel el único ecosistema “fértil” para cientos y cientos de emprendimientos techie que dan a luz diariamente. Desde Silicon Valley hasta… ¿Argentina? Conocé los mejores países y ciudades del mundo para emprender.

 

Tel Aviv, Israel

El caso de Israel es bastante curioso, o por lo menos será una sorpresa para muchos. Lo cierto es que, cuando conozcas su historia, no te resultará tan sorpresivo. Primero y principal, no es ninguna casualidad que este fenómeno se de en un país que históricamente estuvo en conflicto con sus países vecinos, en la búsqueda por generar sus propias soluciones. El estímulo del estado es total en un país en donde, desde la cuna, se enseña a emprender.

El contador Pablo Argento, quien viajó para conocer este ecosistema, nos contó todo sobre esta experiencia una charla que tuvo con nosotros. Destacó la “gran capacidad de adaptación al cambio” por parte de sus emprendedores y aclaró que, producto de su pequeñez y de los constantes conflictos demográficos que este país atraviesa, los emprendimientos nacientes están pensados para internacionalizarse rápidamente (se apunta a Estados Unidos y la Unión Europea), algo muy distinto a lo que sucede, por ejemplo, en nuestro país.

Los resultados son impactantes: Tel Aviv es la ciudad del mundo con más startups después de Silicon Valley y, por consecuencia, es la ciudad con mayor cantidad de startups per cápita (¡Se promedia un startup cada 2000 habitantes!). El caso fue inspirador del libro Startup Nation. Retrata el “milagro económico” de Israel, con base en una educación marcada por la tecnología, un servicio militar que estimula el uso de conocimientos tecnológicos y un gran número de aceleradoras que hacen realidad este ecosistema.


Silicon Valley

¿Qué podemos decir de la gran capital mundial de la innovación? Esta pequeña ciudad californiana es una máquina de dar a luz empresas con capacidad comprobada para cambiar el mundo, además de ser cuna de los emprendedores más reconocidos ¿Cuáles son las primeras empresas techie que se te vienen a la cabeza? Seguramente entre ellas estarán Apple, Google y Facebook. Bueno, las tres dieron a luz y tienen base en esta pequeña ciudad.

Lo que seguramente no conozcas, y te generará mucha intriga, es su historia: ¿Por qué Silicon Valley y no Nueva York o Los Ángeles, por ejemplo? Silicon Valley era la nada misma a mediados del siglo XX, cuando un profesor de Stanford, Frederick Terman, tuvo una idea: usar la zona baldía de universidad como “parque tecnológico” para las nuevas industrias, algo que no tardó en hacerse realidad. Impulsó programas de inversión para que alumnos puedan emprender allí ¿Cuál fue uno de los primeros casos de éxito? Hablamos de la empresa creada por William Hewlett y David Packard (¡Ya te imaginarás cuál es!).

Otro personaje clave en esta historia fue el científico William Shockley. Lo cierto es que su empresa, Shockley Semiconductors, fue el “semillero” de otras empresas tech que se asentaron en Silicon Valley. A varios de sus ex empleados les fue bastante bien (una de estas startups nacientes fue Intel) ¿Y cuando nació Apple, en 1976? Silicon Valley ya era el Silicon Valley que conocemos actualmente, plagado de tecnología, innovación y startups de todo tipo que llegaban con una promesa: ¡Cambiar el mundo!

 

Estonia

Estonia es un caso que parece sacado de una película de ciencia ficción, pero no. Este pequeño país del báltico nos enseña que, si desde el estado se sientan las bases para construir una “nación innovadora” y existe conciencia colectiva por parte de los ciudadanos, “del dicho al hecho no hay tanto trecho”. No importa qué tan grande sea un país o la antigüedad que tenga como nación independiente (¡Estonia lleva menos de 30 años en independencia!). Hoy en día este país se lleva un título que nadie tiene: ¡Una nación 100% digitalizada!

El 99% de sus trámites se realizan online, desde las elecciones hasta lo que nosotros conocemos como DNI. El internet es una parte esencial en el día a día de cualquier ciudadano, tanto es así que es considerado oficialmente como un “derecho humano”. Pero recién ahora llegamos al dato más sorprendente: es el único país del mundo que cuenta con… ¡Ciudadanos digitales! Estonia ofrece una “ciudadanía digital” para que cualquier persona, incluso excediendo el territorio estonio, pueda iniciar un negocio en este país.

Así es como Estonia abre sus puertas al mundo, dejando un mensaje muy claro: cuando existe creatividad e innovación, ¡No hay fronteras! Sin ir más lejos, si no existiese Estonia, tampoco existirían empresas como Skype o el gigante de remesas Transferwise. Hablamos de un país en donde materias como programación o ciberseguridad se enseñan desde el colegio ¿Cómo no esperarnos entonces un país en donde la tecnología y la innovación forman parte del ADN de cualquier ciudadano? ¡Te invitamos a que leas nuestra nota sobre Estonia!

 

¿Y Argentina?

Si bien no contamos con una ciudadanía digital ni somos Silicon Valley, he aquí un reconocimiento para el ingenio de nuestros emprendedores. Nicolás Magni, fundador de Wolox -empresa argentina de tecnología-, habló alguna vez de los emprendedores argentinos como “pilotos de tormenta”, adiestrados para sortear cualquier obstáculo. Al fin y al cabo, los cambios son enormes oportunidades para crecer. Capitalizar estas oportunidades de la mejor forma, por más que te veas una y mil veces al borde del abismo, es lo que te hará imparable.

Mismo Marcos Galperin, fundador de un tal Mercado Libre, siempre se encargó de destacar lo pujante de nuestro ecosistema emprendedor. Evidentemente emprender forma parte de nuestro ADN y, luego de casos de éxito como el de Depegar.com o el propio ML -dos empresas que ya son multinacionales y llegaron a Wall Street-, el emprendedor argentino tiene más de un ejemplo en donde verse reflejado.

Es importante destacar también que, al existir soluciones como Exporta Simple o el propio Nubi -una gran facilidad para recibir pagos del exterior por medio de PayPal-, más y más empresas se animan a abrirse a otros mercados. Internacionalizarse ya no parece ser algo inalcanzable o “para pocos”.

 

Lo que está clarísimo es que, sin importar cuando y donde, ¡Siempre es un gran momento para emprender!

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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