¿Querés ser más productivo? Esto es lo que tenés que dejar de hacer

¿Sabés qué es la procrastinación? Tiene que ver con malos hábitos -distracciones, postergar tareas, etc- que atentan contra tu productividad. El estar excedido de trabajo o no tener una organización adecuada suelen ser otros causantes de que no estés dando todo lo que en realidad podés dar. Esta nota te ayudará a combatir todos estos males y ofrecer tu 110% en cada tarea que realices.

 

¿Trabajás demasiadas horas? En algo estás fallando…

Hay varias razones por las cuáles podés estar trabajando horas extra: puede que no estés optimizando lo suficientemente bien tus tiempos, que tu organización no sea la adecuada o que tengas demasiado trabajo y no des abasto. Lo cierto es que, si trabajás, trabajás y no parás de trabajar, en algo seguramente estés fallando. Lo bueno: ¡Siempre se puede corregir y aprender!

Uno de los grandes desafíos del freelancer es hacerle frente a todos estos males. Las preguntas que vas a tener que realizarte son las siguientes:

  1. ¿Dividiste tus tiempos de manera adecuada para no abusar del multitasking?
  2. ¿Usás apps o herramientas que te ayuden en tu organización?
  3. ¿No será que estás aceptando demasiados trabajos o proyectos?
  4. ¿Te guardás algún momento en el día para despejar la cabeza, aprender y reflexionar sobre lo hecho en el día?

El resto de la nota estará dedicado a ayudarte a responder estas preguntas.

 

Abusar del multitasking

No todas tus tareas merecen o requieren del mismo tiempo, y todos lo sabemos. Pero recordá lo siguiente: todas tus tareas merecen la misma energía, seriedad y concentración de tu parte. Esto significa que, cuantas menos tareas realices al mismo tiempo, menos repartida estará tu concentración. Imaginate entonces todo lo poderoso que podés llegar a ser si toda tu energía y concentración están puestas en una sola tarea. He aquí el camino correcto para alcanzar el éxito.

El multitasking suele ser el gran enemigo del estado flow, ese estadío al que todos deberíamos aspirar ¿Qué es el estado flow? Es un estado de concentración y enfoque superlativo en el que perdés noción del tiempo e incluso del mundo exterior. Toda tu energía está focalizada en la tarea que estás realizando, y nada más que eso. Seguramente, después de leer esta definición, te darás cuenta que alguna vez te pasó.

Reflexión: sin importar cuánto tiempo le dediques a esa tarea que estés realizando, lo importante es que sea con lo mejor de vos, ¡Y con mucho flow!

 

Trabajar más trabajar mejor

Venimos a ponerle fin a un gran mito, y celebramos que así sea. Una cosa es la cantidad de horas que pases frente a la PC y otra muy distinta es la calidad de tus horas trabajadas. Lo cierto es que de nada sirve estar 10 horas frente a la computadora si tus horas netas trabajadas son mucho menores. Es preferible que sean 5 horas diarias pero bien aprovechadas. Alguna vez Steve Jobs dijo: “Nuestro recurso más preciado es el tiempo”. Bueno, ¡Entonces hacelo valer!

La respuesta está en una solo palabra: organización. Si bien no existe una fórmula mágica, quien está organizado tendrá mayores posibilidades de lograr ese tan ansiado 110% en cada tarea que realiza. Un método tan simple como eficaz es dedicar 10/15 minutos -no más que eso- en organizar tu día, en fijar “de tal hora a tal hora me dedico a esta tarea, luego a otra…” y así sucesivamente. El formato puede ser el que vos prefieras: un calendario, un excel o lo que a vos más te sirva.

Reflexión: establecé tus prioridades, proponete objetivos diarios y, algo fundamental, ¡No dejes para mañana lo que podés lograr hoy!

 

Decir que sí a todo, otro gran error

¿Seguís los tips anteriores al pie de la letra y así y todo no te alcanzan las horas? Puede que el problema radique en que estés con demasiado trabajo y no des abasto. Sí, aunque no lo creas, tener mucho trabajo también puede convertirse en un problema. El problema llega cuando ese “mucho” se convierte en “demasiado” trabajo. Sabemos que la tentación será decir siempre que sí, más aún cuando recién te estás iniciando en esto del trabajo freelance. El desafío es saber en qué momento poner un freno.

El trabajo llega, valga la redundancia, como un premio a tu trabajo. Si te llueven las propuestas, podés sentirte orgulloso: ¡Tu trabajo está dando sus frutos! El gran error pasa por aceptar más tareas de las que las horas diarias (¡El día tiene tan solo 24 horas!), tu capacidad productiva y hasta tu salud mental pueden soportar

Reflexión: antes de que la cosa se te empiece a ir de las manos, y tu productividad empiece a mermar, llegó el momento de preguntarte: ¿Qué tareas o proyectos le aportan un mayor valor agregado a tu porfolio?

 

¿Usás las herramientas adecuadas?

En esto de establecer prioridades y organizarnos, la tecnología está dispuesta a tendernos una mano. Prescindir de ella sería, en consecuencia, prescindir de la capacidad organizativa que muchas veces te hace falta ¿Cuáles son estas herramientas? Los task managers (gestores de tareas) son aquellas apps que tienen como propósito que la falta de organización ya no sea un problema. Apps como Asana, Trello o Todoist te permiten alistar tus quehaceres, asignararlas a otros participantes, seguir su progreso entre otras funcionalidades útiles e intuitivas. Lo mejor será que leas esta nota y elijas la que mejor se ajuste a tu estilo.

También existen otras apps que, como freelancer, te harán “acortar caminos” y ahorrar tiempos, como por ejemplo apps que te permiten diseñar sin la necesidad de ser diseñador ¿El hecho de recibir el pago por tu trabajo implicará una pérdida de tiempo? No si elegís aquellos medios de pago que funcionen de forma dinámica y 100% digital, sin trámites burocráticos. Si trabajás para el exterior, recibir los fondos con PayPal y retirarlos a tu banco con Nubi suele ser tu camino más favorable en este sentido.

Reflexión: ¡Bienvenida sea la tecnología a nuestras vidas!

 

Malos hábitos

Hay determinados “vicios” que deberías mantener lo más lejos posible: distracciones que te desenfocan de tu trabajo, “patear” tareas par más adelante, trabajar horas extra, etc ¿Otros buenos hábitos que, en cambio, podés empezar a incorporar? Leer libros, informarte, reflexionar o cualquier otra actividad que funcione en vos como un “cable a tierra”. Dicen que estos breaks son tan importantes como el trabajo mismo. Esta “regla de las 5 horas” -así se la llama- es considerada la “rutina sagrada de los emprendedores”, y no podés dejar de incorporarla.

 

Reflexión final: Reconocer el error propio es el primer gran paso. Lo siguiente será aprender y ejecutar, hasta volver a fallar nuevamente. Este círculo virtuoso hará que tu evolución no tenga fin…

 

¿Estás seguro que estás siendo todo lo productivo que podés llegar a ser?

 

Autor: Nicolas Scannone

(Twitter: @nicoscannone)

 

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